domingo, 26 de febrero de 2012

Miércoles 31- desconozco el mes.

A quién todavía no existe le es todo tan indiferente, por fuerza, como al que ya se ha muerto.
Ninguno de los dos es nada, ninguno posee conciencia. El primero no puede ni presentir su vida, el segundo no está capacitado para recordarla, como si no la hubiera tenido.
Están en el mismo plano, es decir, no están ni saben, aunque nos cueste admitirlo.
¿Qué me importaría a mi lo que ocurriese una vez que me hubiera ido?
Sólo me cuenta lo que ahora veo y preveo.

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